
Recuerdo ir con
este disco puesto en el discman escuchándolo por la calle en las
fechas navideñas, y sentir que la navidad sí que podía
ser diferente, y es que el trío inglés comandado por Alasdair
MacLean dota a sus canciones de un aura mágico y envolvente, elegante
y estremecedor, con ese sonido característico de influencias 60’s,
la susurrante voz de Alasdair, esas vibrantes guitarras, y la cuidada instrumentación
en general. Este es el tercer trabajo del trío londinense, después
de “Suburban lights” y “The violet hour”. Un trabajo con una producción
muy cuidada y un sonido inmaculado, radiante y encantador. Además,
engrandecen aún más su sonido con la participación
de Louis Philippe, encargado de la sección de cuerdas, y que no
hace sino reforzar la banda y realzar la melancolía y la elegancia
propias del grupo. Este trabajo está editado de nuevo en su propio
sello, Pointy Records. El álbum gana enteros a cada nueva escucha,
hasta convertirse en un conjunto conmovedor de preciosas delicatessens
musicales.
Mis favoritas: 1. Since K got
over me.
2. (I can’t seem to) make
you mine.
3. E.m.p.t.y.