
Esta es la concepción
del “Let it be” según uno de sus creadores, Paul McCartney, tal
y como fue concebido en un principio, despojado de los arreglos que todos
conocemos al escuchar el álbum. Así nos encontramos aquí
con canciones desnudas con un sonido más crudo. El álbum,
además, incluye un 2º cd, con una pieza de 21 minutos llamada
“Fly on the wall”, que es una ensalada en la que hay esparcidos trozos
de ensayos en crudo. Una pieza curiosa de colección para cualquier
fan de los BEATLES, aunque también una maniobra comercial más,
no nos engañemos (¡no fastidies que ha salido para Navidad!).
El álbum se ha publicado
este álbum en vinilo, incluyendo aparte un 7” con “Fly on the wall”.
Mis favoritas: 1. Across the
universe.
2. The long and winding road.
3. Dig a pony.