Antes de todo, me gustaría aclarar que esta no es la clásica crónica de un festival, sino más bien la narración de lo que fue una nueva experiencia en el sureste de Suecia, al ser VACACIONES invitados a tocar este año en el Festival Emmaboda, en la pequeña localidad sueca del mismo nombre. Se trata de la edición número 15 de un festival de pop independiente en el que se dan cita unas 4000-5000 personas, y con un cartel formado por grupos en su mayoría suecos, aunque este año también habían bandas de Noruega, Finlandia, Reino Unido, USA,...
El festival tiene lugar en
un entorno natural, lleno de árboles y césped, a las afueras
de la población de Emmaboda, y el ambiente que se respira en el
festival es maravilloso, es como un Festival Contempopranea sueco, y además
tuvimos la suerte de contar con buen tiempo, ya que el cielo estaba azul
durante los 3 días del festival. Hacía calor durante el día,
y por la noche refrescaba, hasta el punto a veces de no bastar con una
manga larga.
Los conciertos comenzaban
a las 12 del mediodía y terminaban sobre las 2 de la madrugada.
Lo curioso del festival es que no había zona de backstage. Dentro
del recinto estaban los dos escenarios, de madera y separados menos de
100 metros, pero nunca cruzándose el sonido de uno a otro. Las tiendas
de campaña se plantaban también dentro del mismo recinto,
incluso muy cerca de los escenarios... vamos, que cualquiera podía
desplazarse por cualquier zona del festival sin restricciones, tan sólo
una pequeña barra con unas mesas reservadas para artistas e invitados,
pero la barra no era libre. A los grupos nos daban una caja llena de cervezas
y un cartón de vino, lo demás lo tenías que pagar
de tu bolsillo, a 40 coronas suecas (unos 4 euros) la lata de medio litro
de cerveza, aunque si la pedías de 5 a 6 de la tarde, entrabas dentro
de la hora feliz, y entonces te daban 2 latas por el precio de una. La
gente bebía cerveza, mucha cerveza, y también vino, vino
de aquí, de la Sierra de Gredos, pero no vimos ni una botella de
whisky, ni ron, ni ginebra, salvo las que compramos en el “duty free” del
aeropuerto de Alicante, y que aguantaron los 3 días, y con las que
hacíamos amigos, muchos amigos, y es que la gente de allí
es encantadora, y nosotros también, sobre todo cuando llevamos varias
cervezas en el cuerpo, lo que ocurrió todos los días de estancia
en el festival.
Tampoco percibíamos que la gente tomara drogas, ni siquiera porros, es algo que tienen bastante prohibido por allí, así que la gente se hinchaba a cerveza y vino. Además, la media de edad debía de ser unos 18-19 años, ya que por lo visto, es el primer festival al que los padres dan permiso a sus hijos para ir, cuando tienen apenas 16 años. Se respira un ambiente muy amigable y muy sano, y el entorno es genial, es sin duda uno de los festivales más acogedores que he visitado, y casi me emociono el último día, al ver que el tiempo se pasaba tan rápido y que había que volver.
No busques un librito de información sobre los grupos, ni siquiera en la web del festival, ya que no la hay, y eso es también parte de la filosofía del festival. Los organizadores pretenden con esto que la gente se acerque sin prejuicios al escenario cuando empieza un grupo a tocar y que la gente descubra nuevas bandas, por eso el festival elige propuestas arriesgadas y poco conocidas para su cartel, para suscitar curiosidad en la gente, y eso me parece realmente fenomenal. Esto también tenía el hándicap de que algunos grupos no te gustaran, pero bueno, así tenías tiempo para pasarte por los puestos o tumbarte en el césped. Cuando un grupo estaba terminando en el escenario “Angen”, otro estaba empezando en el “Skogen”, ya que los grupos no se solían superponer, quizás solo unos minutos, pero en principio los conciertos de un escenraio coincidían con los descansos entre grupo y grupo del otro.
La música no sonaba demasiado alta comparada a como suena en los festivales por aquí, y sin embargo y paradójicamente, la mayoría de gente utilizaba tapones para los oídos. No me lo podía creer. La gente solía ver los conciertos sentada sobre la hierba, salvo las primeras filas, que sí que se colocaban atentas delante del escenario. A medida que avanzaba la tarde, más gente se levantaba y se iba hacia delante.
A VACACIONES nos metieron en
un par de cabañas de madera, preciosas, pero llenas de mosquitos,
y es que al haber tanto verde, había también un montón
de molestos mosquitos... pero el sitio era realmente precioso.
Me perdí la actuación
de mucho grupos; a la mayoría de ellos no les conocía, a
algunos ni los vi, y a otros ni me acuerdo de su actuación, porque
fueron muchos grupos, mucha cerveza y muchas sensaciones en muy poquito
tiempo. Algunos de los grupos que actuaban te dejaban buenas vibraciones,
y eso era bueno, porque seguro que si les veo otra vez, los disfrutaré
un montón. Esto se podía entender más bien como una
toma de contacto.
Y bien, el cartel estaba formado
por 50 grupos, el jueves tocaban 16, y el viernes y el sábado 17
cada día. Los grupos que más me sonaban a priori eran THE
LADYBUG TRANSISTOR, KAITO, BLONDE REDHEAD, KAITO, BOYRACER, FINISHING SCHOOL,...
y pocos más.
Jueves, 12 de Agosto.
El jueves llegamos al final
del tercer grupo, EVE & THE LAST WALTZ, así que nos centramos
en la actuación del siguiente, HAPPY GO LUCKY, sin duda uno de mis
favoritos del festival. Un grupo de ensoñador techno-pop indie con
gotas del sonido Sarah Records, entre MAGNETIC FIELDS y LOVEJOY, y que
en realidad es un proyecto personal, pero que en directo el artífice
se rodea de un montón de amigos, y es la banda sonora perfecta para
una tarde veraniega en Suecia tumbado sobre el césped.

Tras ellos, fuimos a ver a MONEYBROTHER, en el escenario principal, sonando más rock, como una versión indie de BRUCE SPRINGSTEEN & THE E STREET BAND, aunque con guitarras poderosas, saxo y melodías deudoras del rock americano. No me entusiasmaron mucho.
Luego volvimos al escenario “Skogen”, donde tocaban STELLA ROCKET, uno de mis grupos favoritos del festival a posteriori. Son un cuarteto con una rubia guapísima a la guitarra, bajista, batería y una cantante morena, y que me recordaban a los grupos de chicas americanos de los 60, canciones sencillas de pop pero de gran calidad, y que sin inventar nada nuevo, llenaban de buenas vibraciones a la gente que andaba sentada a esas horas por el segundo escenario.
A ROYAL DOWNFALL no les presté muchas atención, rock de guitarras con algunos atisbos de punk. La gente que fuimos conociendo ese día nos aconsejaba la siguiente actuación, que era la de MARIT BERGMAN, que debía ser muy conocida en Suecia a nivel independiente. La puesta en escena era curiosa, con un montón de peluches junto a la batería y sobre el escenario, muy poppy toda la puesta en escena. La música era un pop alegre de siempre de estrofa y estribillo que encantaba a los suecos, y es que la gente ya no estaba sentada en el suelo, sino que había un montón de seguidores que no se querían perder la actuación. No fueron mis favoritos, sin embargo.
Enseguida era el turno de BEARSUIT en el otro escenario. No confundir con los argentinos, por favor!!! BEARSUIT son un encantador grupo británico, que presentaban su disco “Cat spectacular”, un disco lleno de canciones de punk-pop lo-fi, un cruce entre COMET GAIN, AIRPORT GIRL y HELEN LOVE, con la dulce voz de Lisa y ese encantador sonido de flauta. Maravillosos!

Ya me empezaban a subir las cervezas, y ya comenzaba a deshinibirme, por lo que mi concentración viendo conciertos empezaba a disminuir, y deambulaba de un lado hacia otro. CATO SALSA EXPERIENCE son noruegos, y también eran conocidos por allí a esos niveles. Sonaban como un grupo de la escena funk de los 70, con una gran pericia instrumental, e invitando al baile a la gente que se concentraba en el escenario Angen.
Luego empalmé con la siguiente actuación en el mismo escenario, la de los americanos DEERHOOF, que también tenían un sonido bastante curioso, un techno-pop electrónico y lo-fi bastante enrevesado y sin estructuras, experimental y envolvente, y que te atrapa e hipnotiza. En directo adquría más fuerza por la presencia en primer plano de las estridentes guitarras.
Tras DEERHOOF, cerraban el
escenario Angen este primer día los americanos BLONDE REDHEAD, cuyo
rock de guitarras con tintes indies tampoco me impresionó. Y ya
para finalizar este primer día, fui al escenario Skogen a ver la
actuación de los suecos QUIT YOUR DAYJOB, un trío de guitarra,
batería y sintetizadores, de pildorazos post-punk que me recordaban
a un cruce entre THE CRAMPS, JOY DIVISION y ELECTRIC SIX. Resultaban oscuros,
e invitaban al baile desenfrenado. Y así se terminó la primera
jornada.
Viernes 13 de Agosto.
Si bien el día anterior
los conciertos habían dado comienzo a las 2 de la tarde, el viernes
y el sábado empezarían a las 12 del mediodía. Como
este era el día de la actuación de VACACIONES, y tocábamos
a las 18:15 horas, pasamos toda la mañana concentrados como si de
un partido de copa de europa se tratara, con ensayo acústico incluído
junto a las cabañas donde estábamos instalados, y me perdí
a los 7 primeros grupos, ya que llegamos al recinto cuando tocaban FINISHING
SCHOOL, que tocaban justo antes de nosotros, y es éste el grupo
de Sasha Bell, de LADYBUG TRANSISTOR, ESSEX GREEN, etc... y presentaba
aquí su álbum de debut, “Destination Girl”, un álbum
precioso, lleno de buenas canciones, que sonaban mágicas y relucientes
a esas horas, y con una banda con caras conocidas, y es que en realidad
el grupo en directo estaba formado por la casi totalidad de LADYBUG TRANSISTOR
(con excepción de Gary Olson) y también por Chris, de ESSEX
GREEN. A pesar de los nervios pre-concierto, no nos perdimos la actuación
de FINISHING SCHOOL.

Luego nos tocaba a nosotros, y la verdad es que estábamos encantados de tocar allí. Nuestra música sonaba bien por fuera y por dentro. Era un sueño hecho en realidad. El escenario de madera era precioso, y había un montón de gente en las primeras filas. Por detrás también, pero sentados. Ruth no dejaba de mostrar su agradecimiento una y otra vez por el hecho de haber sido invitados por el festival a tocar, y es que éramos el primer grupo español tocando en el Emmaboda en 15 ediciones de festival. La gente se lo pasaba bien, y se producía un feedback que hacía que nosotros nos encontráramos aún más agusto. Y eso que no debían entender nada de las letras, pero ahí está el lenguaje del pop, las canciones deben transmitir por sí mismas, como un conjunto, por encima de las letras, y así comprobé que esa teoría en la que creía era cierta. Tocamos casi una hora, con lo raro que es que te dejen tocar tanto tiempo en un festival. Y nosotros estábamos maravillados, a partir de ahí, un montón de gente acudió a felicitarnos, incluso al día siguiente había gente hasta por el supermercado del pueblo que nos saludaba y nos daba la enhorabuena. Tampoco se perdieron nuestra actuación Anthony, ex-batería de HEFNER, que andaba por allí, y que le encantó nuestro directo, al igual que a la práctica totalidad de LADYBUG TRANSISTOR, que también permanecieron atentos durante nuestra actuación. Nosotros estábamos flipando! Enseguida recogimos todo y nos fuimos a la cabaña a guardar los instrumentos y a celebrarlo con el whisky que habíamos comprado en el aeropuerto. Nos acompañó nuestro amigo Giovanni, un italiano muy majo que conocimos allí y que regenta el sello Whip Records.

Luego fuimos de nuevo al recinto, que estaba a menos de 200 metros de donde estábamos alojados, una gozada! Y es que no me quería a perder a los británicos KAITO, un cuarteto de explosivo punk-pop, con dos chicas al frente, y con una actitud riot y un montón de fuerza en su directo. Sin duda, la actuación del festival. Alternaban su poderoso indie-pop lo-fi de guitarras con ruiditos varios, y en conjunto sacaban un sonido demoledor y estremecedor, extrayendo toda esa rabia punk contenida. Se convertiría en mi concierto favorito del festival.

Tras KAITO, en el mismo escenario nos aconsejaron a BERGMAN ROCK, pero me resultaban demasiado pastiche, un grupo sueco de clásico rock de guitarras, con más “caña” que canciones.
Sábado 14 de Agosto.
Este último día
intentaría ver más conciertos que el día anterior,
ya sin los nervios de tener que tocar, aunque sí combatiendo la
resaca a base de más y más cervezas. Queríamos llegar
temprano para ver a THE ROLLSTONS, un grupo de FInlandia que habíamos
conocido el día anterior, pero llegamos hacia las últimas
canciones de su actuación, y sonaban bien, muy bien, parecían
un grupo de shoegaze de los 90, con desarrollos instrumentales bastante
interesantes. Luego volvimos a las cabañas a comer algo, y de nuevo
al recinto, para disfrutar del último día de festival. La
cámara de fotos esa misma mañana se rindió, y se estropeó,
por lo que me da mucha rabia no poder contar con más fotos de esta
última jornada.
Queríamos ver el final de THE MANOR, quienes nos habían regalado una chapa de su grupo, pero llegamos justo cuando habían terminado, qué rabia! Y entonces nos dirigimos al escenario Angen a ver a SEVEN FEET FOUR, una banda de indie-rock de corte moderno, en la onda de grupos como THE HIVES, ELECTRIC SIX, etc... que a mí no me llamaron mucho la atención, así que me fui a ver a ST. THOMAS, una banda noruega con un sonido americano que tampoco me convencía del todo, si bien ellos le pusieron todo su empeño. Y ya era el turno de RADIO DEPT., una banda sueca que me sonaba porque tenía un par de singles, y que están muy bien. Gozan de un sonido de guitarras distorsionado, envolvente y atmosférico en la onda de los mejores MY BLOODY VALENTINE o M-83. Muy interesantes y recomendados.
Luego estuvimos charlando con gente que habíamos conocido en el festival y compartiendo unas cervezas (más), y así hasta LADYBUG TRANSISTOR, que sonaban maravillosos, como siempre. Luego no me enteré mucho del concierto de BOYRACER, en parte por el alcohol acumulado de los 3 días, en parte porque tampoco me llamarían demasiado la atención, y es que me esperaba más de esta formidable banda americana, aunque bueno, prefiero no opinar, ya que estaba mirando más el cronómetro que disfrutando de los conciertos a esas horas, y es que a la 1 de la madrugada venían a buscarnos a las cabañas para llevarnos en furgoneta hasta el aeropuerto porque cogíamos el avión de regreso a las 7 de la mañana, y nos tenían que llevar hasta Copenague de nuevo, que eran unas 3 horas de trayecto a esas horas que no había tráfico.
Entonces me quedé a ver el último concierto entero, el que cerraba el escenario Angen, unos suecos llamados SILVERBULLIT, que me sorprendieron gratamente, eran una poderosa banda de guitarras atmosféricas, con bastante fuerza en directo, en la onda de grupos como SPACEMEN 3. La verdad que me hicieron olvidar la hora que era, y justo cuando terminaron vi que era la 1 en punto, por lo que fui corriendo a la cabaña, y allí estaba esperando el resto del grupo y la furgoneta para llevarnos de regreso al aeropuerto. Me perdí así la última actuación del festival en el escenario Skogen, la de los canadienses THE UNICORNS... pero no importaba, había exprimido cada segundo del festival, y no sólo viendo grupos sino empapándome completamente del glorioso ambiente que se respira durante esos días en un festival tan encantador como este. Ojalá pueda volver el año que viene, tanto si toco con algún grupo como si no.
Los 6 mejores:
1. KAITO
2. FINISHING SCHOOL
3. SILVERBULLIT
4. THE RADIO DEPT.
5. HAPPY GO LUCKY
6. THE ROLLSTONS