PURPLE WEEKEND
3rd INTERNATIONAL MOD FESTIVAL (LEÓN)
23, 24, 25 y 26 de Septiembre de 1999







    Pues sí. Aunque ya es el tercer "Purple Weekend", para mí fue el primero y, la verdad, no me defraudó en absoluto.

    Para ir al Purple no hay que ser una persona que medite demasiado las cosas, o vea siempre los pros y los contras de cada uno de sus actos. Simplemente hay que decir "Voy" y ya está, porque si empiezas a pensar... "León está muy lejos...", "Es mucho dinero...", "Ya comienza el curso..."

    Así que nos juntamos cuatro individuos (Benigno, Rafa Llarena, Ángel Pop y yo), y sin pensar en nada de lo anteriormente dicho, subimos al tren el sábado por la mañana y nos planteamos en León el mismo sábado ya casi anocheciendo.

    Por cierto, no creáis que el sábado empezaba el festival... ¡no, no! El festival se presentó el jueves por la noche con la actuación de Los Imposibles, y el viernes ya fue el primer día del festival propiamente dicho, cuyos cabezas de cartel, Chesterfield Kings, provocaron en las personas con las que pudimos hablar, división de opiniones: "Demasiado heavies"; "Buenísimos"; "Para verlos hay que cerrar los ojos y escuchar"; ...

    El sábado por la mañana actuaron en la carpa cuatro grupos, entre ellos "Selenitas" (mecachis en la mar... y nosotros nos lo perdimos)...

    "Bueno. Ya estamos en León. Ahora hay que ver a los grupos". Vaya comienzo que tuve de festival. Para mí lo mejor de todo lo que oí durante el fin de semana.

    The End nos dejó a todos con la boca abierta: una formación de siete músicos impresionantes, sección de saxofones incluida (alto, tenor y barítono), y eso sí, muy viejecitos pero con una energía que ya querrían para sí mismos muchos grupos actuales, mejor dicho, la mayoría de los grupos actuales. Hicieron un repertorio casi exclusivamente de versiones, aunque también cayó alguna canción propia de los años sesenta. Terminaron con la versión de "Black is Black", de Los Bravos, pintando un cuadro y posteriormente destrozándolo con una guitarra, que por cierto, la guitarra tampoco acabó muy bien, que digamos. ¡Vaya conciertazo!

    Tras un pequeño descanso salen al escenario The Bluetones, que hacen otro gran concierto, tocando canciones de su primer y segundo álbum: "Bluetonic", "Slight Return", "If",... y seis canciones nuevas de lo que será su tercer álbum. Ya digo que a mí me gustaron bastante, sobre todo después de haberlos visto en Benicásim, pero muchos de los mods y sixties que estaban allí no comprendían que hacía allí un grupo de los denominados Brit-pop, y por eso no llegaron a triunfar.

    Del concierto nos fuimos al "Allnighter" en la sala Tropicana, en la que estuvimos bailando todo lo que quedaba de noche. Por cierto, qué bien que bailan estos mods y estos sixties, y qué música más chula...

    El domingo decidí realizar mi cruzada de vinilos en el mercadillo del disco que estaba situado en la misma carpa de los conciertos de la mañana, pero en ese momento tocaban los Blackbirds, y lo hacían tan bien que de vez en cuando me despistaban de mi búsqueda. ¡Vaya organista que llevaban! ¡Impresionante! Cuando volvimos de comer tocaron The Shambles, y aunque al principio el bajista fallaba más que una escopeta de feria, al final nos engatusaron a todos con sus temas y sus versiones: "I Need You", de The Kinks; "She´s A Punk Rocker", de los Ramones; "Runaway", de los Small Faces;... e incluso hicieron una versión de Los Brincos que por defunción de un buen número de neuronas ahora mismo no me acuerdo de cuál era.
 
 
    Por la noche, Doctor Explosion nos hicieron vibrar con su concierto y es que tengo debilidad por estos chicos, no sé explicarlo, pero me encanta verlos en directo, aunque no toquen "La Chatunga"...

    Y por fin el plato fuerte: Los Salvajes, que la verdad sea dicha, para mí fue flipe verlos porque siempre me han encantado, pero... no sé si decirlo, bueno, sí: ya no son rhythm and blues como antes; el guitarrista que llevan no busca la emoción de la música, sino la técnica del heavy y eso a mí me quitó un poco de gracia. Me da igual que el cantante esté hecho una vaca, que el bajista saque la lengua más que el de los Kiss, que estén muy viejecitos, eso me da igual, pero el nuevo guitarrista me sobra. Por lo demás, hicieron un repertorio repleto de sus temas de los años sesenta: "Corre, Corre", "Soy Así", "La Neurastenia", "Es La Edad",... aunque algunos echamos de menos algunas canciones como: "Al Capone", "Paff Pum" y "Pienso En Ti". Por cierto, el hijo del cantante también toca la guitarra con ellos (¿?), y el batería es buenísimo (sí, sí, el mismo, el de los años sesenta). El momento más emotivo de todos fue cuando Alejandro, de Los Flechazos, se subió al escenario a cantar con Los Salvajes "Que Alguien Me Ayude". Posteriormente nos fuimos de nuevo al Allnighter, ahora en la sala Coliseum, a bailar, y sin darnos cuenta, el Purple Weekend se nos acabó.

    No creas que el Purple Weekend es sólo música, sino que también en el "Albertar" podías disfrutar de exposiciones de fotos de grupos de los años sesenta, de León en los sesenta, y de proyecciones de distintas cintas de vídeo con diversos temas: el beat, The Beatles, grupos de los sesenta,...

    Por último decir que da gusto ir a un festival como este, en el que todavía no va demasiada gente: puedes hacer cantidad de amigos, y los asistentes tienen una cultura musical de lo más envidiable.

    ¡Hurra por León!
    ¡Hurra por Alex!
    ¡Hurra por los Flechazos!
    ¡Hurra por el Purple Weekend!


© José Esteban
© Fotografía: Benigno Sánchez y Ángel Pop