UN VIERNES EN EL BAM

    Ya sé que el cartel del BAM ha sido mejor otros años, con grupos como Belle & Sebastian, The Divine Comedy, Jack, Primal Scream, Tindersticks, Lou Reed, Billy Bragg, Lambchop, etc... pero entre quedarme en Murcia y satisfacer la imperiosa necesidad de irme a Barcelona, ganó esta última. Y así fue al final. Eran las 4:40 de la madrugada del jueves 23 al viernes 24 de septiembre, y estaba con el ordenador trabajando en esta web, y me dio un puntazo: sentí la imperiosa necesidad de irme al BAM para ver a los grupos del viernes. Todos los grupos del cartel que me apetecía ver estaban agrupados este día, así que, y sin pensármelo dos veces, tan sólo guiándome de mi espontánea actitud, cogí un autobús que salía para Barcelona a las 5:30 am, haciendo escala en Tarragona y Valls, para recoger a una amiga. Desde allí cogí un tren regional que me llevó hasta Barcelona, y una vez en la ciudad condal, me dirigí al Moll de la Fusta, un amplio recinto en el puerto, muy cerca del mar, dónde empezarían unos minutos más tarde de las ocho mis adorados Flirt.

    Flirt: Tuvieron al principio algunos problemas con el sonido, y además, acortaron su repertorio en cuatro canciones, debido al escaso tiempo que tenían para tocar. Aún así, me encantaron y disfruté mucho con sus canciones. Mantuvieron una puesta en escena magnífica durante todo el concierto. Se dejaron ver en todo momento las influencias más Smiths, y su pop frágil y melódico me seducía a la primera, sobre todo, cuando tocaron la única canción que interpretaron de la única maqueta que tienen: Gloomy Words. Yo, por supuesto, en primera fila, canturreaba los estribillos a la vez que me dejaba llevar por la maravillosa y encantadora melodía del piano, ante la atónita mirada de los que me rodeaban, que me veían flipar durante todo el concierto. Me encantaron unos temas nuevos más que otros, como "Caustique", dónde Lucas se sienta también al piano, junto a Joaquín. Con "Arquitectura", el set pecaba un tanto de linealidad hacia su final, hasta que llegó la última, un tema bailable y divertido, llamado "Why Do I Dance Alone?", un buen broche final para una banda que sólo necesita suerte para llegar hasta dónde se merece.

    Sitcom: la banda formada por dos ex-Corn Flakes y un Manta Ray, además de interesantes colaboraciones, al menos en directo, serían los segundos en tocar, después de Flirt, facturando un pop imposible de clasificar. La única etiqueta que se me ocurre es la de intenso. No sé. Necesitaría escucharlos más veces para saber de qué rollo iban. La utilización de samplers, el sonido del cello en directo y la parte de percusión final, dónde saldría al escenario mi amiga Malela, a la pandereta, fueron más que suficientes para ganarse mi aprecio.

    Fang: tienen dos caras bien distintas. Por una parte, la cara PJ Harvey, cuando cuentan con el elemento añadido de la guitarra; pues bien, este lado no me gusta, porque tampoco me gusta PJ Harvey. Y por otro lado, la cara Bristol, más cercana al trip-hop de Portishead, pero con una personalidad propia, sin necesidad de guitarras, y con tan sólo la aportación de un batería, más el núcleo principal de Fang: el bajo y las programaciones de Jaume García, y la seductora voz de Mariona Aupí, sin nada que envidiar a Beth Gibbons. Esta faceta de Fang sí que me encanta. Por lo que durante el concierto disfruté a ratos, o mejor dicho, a canciones.

    Luego me fui rápidamente a la Plaza del Rey, una plaza maravillosa en el centro de Barcelona, a ver a Cane 141, ya que Bustamante me hubiera encantado presenciarlo, pero no llegué a tiempo, y era mucho pedir. También me hablaron muy bien de Goran Bregovic, en la Plaza de la Catedral.

    Cane 141: sólo había oído una canción de ellos, pero el ser distribuidos por Inane era garantía más que suficiente para no perdérmelos. Y no me defraudaron. Este septeto de Irlanda practica un pop delicado y frágil de bella factura, donde conviven en perfecto equilibrio sobrecogedoras melodías de voz, el mágico sonido de un órgano farfisa, los teclados y sintetizadores analógicos, las celestiales melodías procedentes de la trompeta, un bajo envolvente, y unas guitarras dulces y sencillas. Interpretaron algunos temas de su álbum "Scene from 6am" y otros nuevos que se incluirán en su próximo álbum. Toda una delicia de concierto.

    Tenía que coger un autobús para Madrid a las 12 de la noche, por lo que me perdería el resto del cartel en un principio, aunque me pudieron finalmente cambiar el billete para salir una hora más tarde, así que regresé rápidamente a la Plaza del Rey, para poder ver a The Walkabouts, que adelantaron su horario, dejando a The Bitter Springs para el final.

    The Walkabouts: tenía expectativas en ellos, pero me defraudaron. Me gustaban las atmósferas que creaban los ritmos meclados con los dos teclados y las guitarras de Chris Eckman, pero no me gustaba la voz de Carla Torgerson ni las melodías que interpretaba, empeñada en todo momento en emular a PJ Harvey o actualizar a Janis Joplin. Sólo había oído media canción en el programa de Julio Ruiz, pero escuchando más de un tema en directo, me fue suficiente, incluso algunas canciones se me hacían un poco largas. No me llamaron la atención. Hubiera preferido ver a The Bitter Springs, supongo.

    Al final cogí el autobús de la 1am hacia Madrid, así que de esta forma tan rápida como aprovechada transcurrió un viernes en el BAM para mí.
 

© Rafa Skam